Crea investigador mexicano app que revela composición del subsuelo

Compatible con teléfonos inteligentes y tabletas, apoyan la enseñanza y permite localizar aguas subterráneas cuevas y vestigios arqueológicos

 

Determinar las características del subsuelo con un dispositivo móvil ya es posible, gracias a una aplicación desarrollada en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE).

GeoRes fue concebida para apoyar la enseñanza y permite localizar cuerpos de agua subterránea, cuevas, vestigios arqueológicos o realizar estudios de terreno previos a la construcción de un nuevo edificio.

La app analiza la conductividad eléctrica del terreno para conocer su composición a una profundidad de hasta 80 metros, señaló Marco Antonio Pérez Flores, investigador del departamento de Geofísica Aplicada.

Se inyecta electricidad al suelo y con un resistivimetro se mide la variación entre el punto de entrada y otros dentro de un terreno. Estos datos son procesados por la aplicación a través de cuatro ecuaciones integrales.

El desarrollo requirió el uso de distintos lenguajes de programación, primero Fortran y después Matlab, posteriormente el proyecto se llevó a Android y iOS. De acuerdo con el investigador, uno de los retos más importantes fue optimizar las ecuaciones para evitar que se sature la memoria de los dispositivos donde se instale.

Aunque existen programas de cómputo capaces de hacer el mismo trabajo que GeoRes, la ventaja de este producto es que puede llevarse fácilmente a cualquier lugar.La aplicación surgió de una tarea realizada por Daniel Peralta Castro, ahora egresado de la Maestría en Ciencias de la Tierra del CICESE.

Cabe destacar que este centro de investigación ya obtuvo el registro de propiedad intelectual sobre la app, la cual es compatible con teléfonos inteligentes y tabletas. GeoRes tiene un costo de 1.99 dólares para su descarga y puede ser una herramienta valiosa para quienes estudian o trabajan en disciplinas como Geofísica, Geología o Ciencias de la Tierra. (Agencia ID).

Crean investigadores mexicanos sistema que clasifica e interpreta ladridos de perros ante posibles eventos de alarma

Para situaciones de seguridad, el software califica cuatro estados emocionales del can y envía señales a computadoras o teléfonos

 

Una empresa y dos instituciones mexicanas crearon un sistema que interpreta ladridos de perro y los traduce en señales de advertencia ante posibles eventos de emergencia. El dispositivo de captura de audio fue desarrollado en el Instituto Tecnológico de Morelia en tanto que el software de reconocimiento de patrones fue diseñado por investigadores de la Unidad de Transferencia Tecnológica Tepic, del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE-UT3).

Para explicar el funcionamiento del sistema, el doctor Humberto Pérez Espinosa, investigador y encargado del proyecto por parte del CICESE-UT3, señala que el perro porta un collar que contiene un dispositivo que capta el ruido del ambiente, mismo que es enviado a una plataforma donde se procesa y se discrimina de las vocalizaciones del animal y las clasifica, lo cual puede determinar un posible evento de riesgo.

“Se han grabado ladridos de alrededor de cien perros domésticos de razas pequeñas, como Chihuahua, Schnauzer y French Poodle. De acuerdo a las interpretaciones de expertos se clasifican en cuatro señales: cuando el animal está tranquilo, cuando se muestra inquieto, un poco intranquilo y cuando ya es una señal de alarma. Esta tarea se hace con ayuda de médicos veterinarios”.

Entonces, la interpretación del ladrido se envía como señal de alarma a una computadora, dispositivo o teléfono donde se registra con la posibilidad de, por ejemplo, activar una cámara de video para ver qué sucede en el domicilio en donde se encuentre el perro, ya sea una casa o empresa.

El doctor en ciencias computacionales refiere que el sistema se diseñó a solicitud de la empresa Efecto Mescalina SAPI de CV, con sede en Michoacán para aplicaciones de seguridad doméstica y que actualmente se encuentra en proceso de patente.

“Se buscaron patrones para generar modelos de identificación de actividades y emociones, es decir, diferentes tipos de ladrido respecto al contexto en que fueron generados, por ejemplo, si fue por la presencia de un extraño u otro perro, o porque se lastimó el animal o por otro estímulo”.

El doctor Pérez Espinosa indica que el software se sigue mejorando pues el objetivo es hacerlo flexible hacia diversas aplicaciones, no solo de seguridad sino también en relación a la salud o bienestar del perro o su dueño. (Agencia ID).

Investigadora mexicana logra en Noruega obtener de microalgas productos benéficos a la salud

La biotecnóloga chiapaneca destaca en un equipo de especialistas de importante universidad de aquel país

 

En Noruega, la acuacultura es considerada una actividad primaria y como parte de ella ha cobrado enorme importancia la producción de microalgas en cultivos heterotróficos, es decir, en oscuridad y con fuentes de carbono orgánico. Esta es la especialidad de la científica mexicana Daniela Morales Sánchez, quien participa en investigaciones para la Nord University, de aquel país, con el objetivo de obtener diversos metabolitos del microorganismo en beneficio de la salud humana.

La especialista en ingeniería metabólica de microalgas explica que la relevancia en el cultivo de estas especies se debe a que en invierno Noruega carece de luz solar y por tanto el organismo humano disminuye la producción de vitamina D, lo que ocasiona muchos problemas de salud en la población.

Para compensar la ausencia del nutriente se incrementa el consumo de ácidos grasos omega 3 y 6, mismos que generalmente se obtienen al comer peces —Noruega es uno de los principales países productores de salmón—, y éstos los obtienen de las microalgas.

Sobre el proyecto, la doctora Morales Sánchez detalla que en Noruega en verano se tiene luz solar casi las 24 horas del día y se aprovecha ese periodo para el cultivo fototrófico de las microalgas con luz natural. No obstante, para llegar a condiciones óptimas para su crecimiento se necesita caracterizarlas a nivel laboratorio, donde se usa la luz artificial que se puede controlar fácilmente empleando fotobioreactores. Alternativamente, junto con los cultivos heterotroficos, en invierno se usa luz artificial porque no todas las microalgas pueden vivir en oscuridad con fuentes de carbono orgánico.

“En el proyecto empleamos microalgas polares (snow algae) que han sido aisladas de algunas regiones de Noruega adaptadas al clima frio, por lo que no necesitamos calentar el medio de cultivo y con eso nos ahorramos energía y recursos económicos. Además, una de las formas en las que las microalgas polares se adaptan a los ambientes polares es modificando sus membranas celulares incrementado la síntesis de ácidos grasos poliinsaturados, los cuales mantienen la fluidez de la membrana durante las bajas temperaturas y también son usados para reparar danos en la membrana celular, actuando como antioxidantes que combaten contra los radicales libres, debido a los múltiples dobles enlaces presentes en los ácidos grasos poliinsaturados”, explica la biotecnóloga mexicana.

La doctora Morales Sánchez llega a Noruega después de buscar posiciones de post doctorado y encontró una oportunidad en Nord University, institución que pedía el perfil exacto de la mexicana. “Apliqué a la convocatoria y después de la entrevista me avisaron que yo estaba en la posición uno en el ranking sobre 60 candidatos, así que acepté el trabajo”.

Daniela Morales es ingeniera bioquímica egresada del Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Realizó su residencia profesional y maestría en el Instituto de Biotecnología de la UNAM, bajo la tutoría del doctor Enrique Galindo Fentanes.

En la misma institución llevó a cabo el doctorado y centró su tesis en la producción de microalgas en cultivos heterotróficos en fermentadores para la producción de biodiesel con la idea de emplear desechos agroindustriales como fuentes de carbono.

En la misma línea de investigación realizó un post doctorado en la Universidad de Nebraska-Lincoln, en Estados Unidos, donde por tres años y medio investigó en microalgas la forma de incrementar la producción de lípidos para su uso potencial como biocombustibles a través de ingeniería metabólica.

“Participo en proyectos de investigación que he sometido con el gobierno noruego en colaboración con mi antiguo grupo de investigación en la UNAM. Uno de esos es el cultivo de microalgas heterotroficas usando residuos de la industria pesquera y de alimentos procesados, el cual es asesorado por el doctor Alfredo Martínez, experto en la obtención y aprovechamiento de esas fuentes de carbono”. (Agencia ID).

Patenta Instituto de Nutrición malteada que atenúa la presión arterial y halla glucosa elevada en sangre

El desarrollo ha comprobado la mejora de pacientes con síndrome metabólico, y fue transferida a una empresa para su comercialización

 

Una bebida en polvo a disolverse en agua formulada con proteína de soya, nopal, avena y chía fue desarrollada en el Instituto Nacional de Nutrición y Ciencias Médicas Salvador Zubirán (INCMNSZ). Tras 10 años de investigación y pruebas en seres humanos, la singular malteada ha comprobado que reduce la concentración de trigliceridos y glucosa elevada en sangre, además de que regula niveles de colesterol bueno y el exceso de grasa corporal, es decir, los problemas que conjuntan el síndrome metabólico.

La doctora Nimbe Torres y Torres, adscrita al departamento de Fisiología de la Nutrición del INCMNSZ, señala que como parte del protocolo de investigación se dio seguimiento por dos meses y medio a cien pacientes reportados con síndrome metabólico, quienes ingirieron la bebida diariamente.

Tras el lapso de evaluación en el que también se siguió un control del régimen alimenticio, los pacientes mostraron una reducción considerable en sus niveles de glucosa, triglicéridos, marcadores de inflamación y presión arterial. Además, en ninguno de los casos se manifestaron efectos secundarios.

“Seleccionamos la proteína de soya porque disminuye colesterol, triglicéridos y homocisteína, que es un aminoácido que eleva el riesgo de daño vascular; el nopal, por el bajo índice glucémico y porque regula una hormona (GIP) que se secreta en el intestino y evita desarrollo de obesidad; la semilla de chía que es rica en omega 3, proteína y fibra; además de la avena por el contenido de betaglucanos que se consideran fibra soluble y modifican las bacterias en el intestino. De manera que la conjunción de los alimentos anteriores mejora la composición y la salud del intestino, del tejido adiposo, el hígado y el cerebro”, detalla la científica mexicana.

A pregunta expresa sobre el efecto en el paciente diabético, la prestigiada investigadora explica que los aminoácidos de la fórmula actúan en el páncreas para una liberación controlada de insulina, además en los tejidos periféricos disminuyen la acumulación de grasa, de forma que impide que haya resistencia a la insulina.

Metamix 5 es el nombre la bebida en forma deshidratada que produce y comercializa la empresa Vitanui, a la que el INCMNSZ transfirió la tecnología de su primera patente.

La doctora Torres y Torres refiere que en el Instituto se estudia desde hace más de 15 años nutrigenómica, es decir, cómo los nutrimentos pueden regular la expresión de los genes, proteínas y metabolitos. El término es relativamente reciente y es una disciplina que permite conocer los mecanismos de acción de los alimentos y de los nutrimentos.

“Si se considera que la mitad de la población mexicana mayor de 20 años padece síndrome metabólico, la nutrigenómica cobra gran importancia para el país como una herramienta para el control de la obesidad y la diabetes”.

La científica expuso que esta investigación, como otras que ha llevado a cabo en su trayectoria, incluye alimentos de origen mexicano a fin de ayudar a los productores del país y darle valor agregado a los productos obtenidos. Cita como ejemplo que instituciones de Japón se han interesado en los estudios realizados por su equipo de trabajo sobre nopal, considerando la posibilidad de comercializarlo en ese país. (Agencia ID).

Desarrollan científicos mexicanos tecnología para obtención de bioproductos a partir de residuos de aguacate

El proyecto, que cuenta con el respaldo de la Unión Europea, ha identificado compuestos de uso en industrias como farmacéutica, alimentaria y cosmética

 

De acuerdo a cifras oficiales, México alcanzó en 2017 una producción histórica de aguacate con un millón 997,629 toneladas, por lo cual se consolida como el principal proveedor en el mercado internacional con una participación de 45.95 por ciento.

Sin embargo, se estima que por cada millón de toneladas cosechadas, aproximadamente el 45 por ciento son cáscaras y semillas cuyo fin es la basura. Esta razón impulsó a un equipo de científicos de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) a encontrar vías que posibiliten el mejor aprovechamiento de estos productos de desecho.

De esta manera, en el Departamento de Investigación en Alimentos (DIA) de la Facultad de Ciencias Químicas en la UAdeC se pusieron en marcha programas tipo Bioprocesos y Biorrefinerías para el aprovechamiento de hueso y cáscara de aguacate y posibilitar tratarlos con tecnologías emergentes y obtener productos atractivos a industrias como la cosmética, la alimentaria y la farmacéutica. Incluso es viable la producción de biocombustible.

El proyecto es dirigido por el doctor Cristóbal Noé Aguilar González, profesor investigador del DIA, quien en entrevista declara que desde 2013 la UAdeC participa en un programa fomentado por la Unión Europea (P7 project funded by the People Marie Curie Program, in the action: International Research Staff Exchange Scheme, Call: FP7-PEOPLE-2013-IRSES) para el desarrollo de biotecnologías que permitan valorizar la biodiversidad alimentaria regional y residuos de los cultivos de alta relevancia para América Latina y en el mismo participan además universidades de Chile, Brasil, Argentina, Portugal, España e Inglaterra.

Por parte de México se eligieron aguacate y piña como los productos agrícolas para los que se identificarían las mejores alternativas, desarrollo de infraestructura y de procesos para conversión de biomasa vegetal (residuos y desechos orgánicos) en la producción de biocombustibles.

“En la UAdeC se realizó una investigación sobre el aguacate, y en primera instancia se identificaron los compuestos antioxidantes polifenólicos de la cáscara y otros compuestos bioactivos que son de naturaleza como fenoles libres. En tanto que de la semilla se reconoció que cerca del 60 por ciento es almidón en base seca, y de la que también se pueden obtener aceites.

“Empleando la biorrefinería en las instalaciones de la UAdeC se pueden aprovechar los residuos para generar bioinsumos necesarios en la generación de biocombustible, gracias a la gran cantidad de azúcares fermentables para producción de biobutanol o bioetanol. Además se pueden obtener compuestos como proteínas y péptidos activos para usarse en industrias como alimentaria o farmacéutica, aceites esenciales con grandes cantidades de antioxidantes para usos cosmetológicos”, detalla el doctor Aguilar González, miembro nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Pese a que Coahuila, sede de la UAdeC, no es un estado productor de aguacate, cuenta con la única empresa que procesa el fruto y lo comercializa en el mercado mundial en forma de guacamole, entidad que ha hecho el aporte del material de desecho para la investigación científica.

Cabe destacar que el proyecto sirve como proyecto para la obtención de doctorado de un estudiante de la Universidad Católica Portuguesa, en Porto, quien realiza una estancia en tres años en la UAdeC. (Agencia ID).